miércoles, 13 de enero de 2016

Orientaciones generales para el desarrollo del curso

Se recomienda enfáticamente que en la planeación del curso se equilibre adecuadamente entre las clases dirigidas por el profesor del grupo y el trabajo que los estudiantes deben realizar de manera autónoma. Para promover el desarrollo de las competencias que se proponen en este curso, y el de las competencias profesionales correspondientes al plan de estudios en que éste se enmarca, es indispensable que los estudiantes realicen trabajo autónomo extra clase y que ese trabajo se refleje en producciones que respondan al nivel de desempeño que se sugiere para cada una de las actividades propuestas en el programa. De otra manera, el tiempo asignado al curso difícilmente será suficiente para cubrir sus contenidos. Se sugiere que este curso se desarrolle en espacios de reflexión que propicien la producción de conocimiento por parte de cada uno de los participantes como resultado de su interacción social y de sus aportaciones individuales. A través de esto, se pretende coadyuvar a construir relaciones dialécticas entre la teoría, la práctica, la prospectiva y el análisis crítico reflexivo de la experiencia docente de todos los participantes. Dada la naturaleza de la enseñanza de las matemáticas que asumimos, cada unidad de competencia debe abordarse a partir del planteamiento de problemas previamente seleccionados por el profesor en una doble vertiente: problemas aritméticos, con la finalidad de que los estudiantes profundicen y amplíen sus conocimientos matemáticos, y problemas de orden didáctico, relativos a la enseñanza y aprendizaje de los contenidos. A partir de que el futuro docente tenga la necesidad de profundizar en los diferentes saberes matemáticos, podrá articularlos con otros, y a la vez, asumirlos como objetos de aprendizaje para su enseñanza revisando cuáles son los planteamientos curriculares oficiales al respecto, la manera en que actúa el niño en situaciones semejantes a las que él enfrenta y, finalmente, cómo enseñaría tal contenido. Lo anterior remite a la lectura y análisis de textos especializados que contribuyan a fundamentar sus conocimientos, y al aprovechamiento de las tic para apoyar su formalización y darles sentido. La unidad I conduce a favorecer las nociones aritméticas y a enriquecer el significado del número a través de la solución de problemas diversos y el análisis de su tratamiento didáctico. Con las experiencias y los conocimientos adquiridos hasta el momento, se espera que los futuros docentes construyan conocimientos formales a través de estrategias informales que les permitan comprender las propiedades y las características de los números naturales, y dar sentido a los conceptos y cálculos aritméticos.
Se recomienda profundizar en las características del sistema de numeración decimal y ofrecer oportunidades para analizar, discutir y reflexionar sobre propuestas didácticas para desarrollar los contenidos aritméticos incluidos en los programas de estudio de educación primaria. Para el tratamiento de la unidad II se recomienda crear condiciones para la discusión en pequeños grupos acerca de los procedimientos y recursos a utilizar al resolver un problema, reconociendo la importancia de la argumentación como un medio de profundización de los contenidos. Asimismo, se sugiere promover en los futuros docentes la habilidad para la estimación y el cálculo mental. En esta unidad se hace énfasis en las propiedades de las operaciones, la reflexión sobre éstas es importante ya que constituyen el marco explicativo para la comprensión de los algoritmos convencionales y son un antecedente fundamental en la transición de la aritmética al álgebra. Se recomienda la observación de los procesos de enseñanza-aprendizaje en la escuela primaria y las dificultades reportadas en diferentes investigaciones. Es necesario analizar las características del contexto, las acciones y las situaciones que conducen a una operación aritmética determinada, así como estudiar los algoritmos de las operaciones en el diseño de actividades basadas en la resolución de problemas. En la unidad III se abordan los elementos conceptuales que permiten lograr una mejor comprensión de los números racionales, esto implica el conocimiento y uso de las diferentes formas de representación y notación, lo cual incluye identificar y usar distintas expresiones matemáticas para referirse a un mismo número, ya sea como fracción común, como decimal o mediante la notación científica. El estudio de las operaciones con números racionales se deberá basar en la comprensión de sus propiedades, de manera que se dé sentido al porqué de la funcionalidad de los algoritmos. Para este propósito se sugiere emplear distintos tipos de representaciones que permitan entender mejor los conceptos involucrados, reforzándolos también a través de la experimentación con diversos recursos tecnológicos. Como en todos los contenidos matemáticos, es fundamental la resolución de problemas planteados en contextos adecuados. En la unidad IV se profundiza en el razonamiento proporcional y el papel que éste juega en aspectos como el estudio de la variación y el uso de porcentajes al resolver problemas. En este proceso es recomendable vincular los saberes aritméticos con los contenidos de los programas de la escuela primaria, el dibujo a escala es un ejemplo de ello. Resulta relevante además que se establezcan relaciones y cálculos entre los diferentes campos numéricos a partir del significado, orden y la comparación entre una fracción, un número decimal y un porcentaje. De manera específica se requiere detectar las dificultades involucradas en el manejo de la variación proporcional en las aulas de educación primaria para proponer estrategias que permitan atenderlas.

0 comentarios:

Publicar un comentario